¡BRAVO! (¿elogio o estímulo?)
- Gabriela Philibert
- 4 jun 2020
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 4 ago 2020

Dar elogios a nuestros hijos como ¡Qué bonita!, ¡Eres el mejor!, ¡Bravo campeón! quizá les sirva y haga sentir bien de momento. Sin embargo cuando lo que damos son estímulos como ¡Qué hábil eres para esto!, ¡Eso fue muy acertado!, ¡Agradezco tu colaboración!, lo que se logra es fortalecer su autoestima y enriquecer su auto concepto.
Es importante que hagamos una distinción entre el estímulo y el elogio. Aunque ambos se centran en comportamientos positivos no son lo mismo.
El elogio generalmente es un juicio o recompensa subjetiva externa por algo considerado como bien hecho y terminado. La estimulación en cambio, se da por el esfuerzo o el progreso; está orientada a ayudar a que la persona se sienta valiosa y acepte los retos que la vida le presenta.
Para hacer gráfica esta diferencia suelo usar la metáfora de que el estímulo es “el pastel” y el elogio “el merengue”. Podemos comer el pastel sin merengue y aun así estar obteniendo lo nutritivo de él, sin embargo comer puro merengue solo nos empalaga y no nos nutre.
El lenguaje propuesto para la estimulación elimina palabras de halago y juicios como bueno, orgulloso, magnífico, bonito… sustituyéndolas por frases que claramente expresen aceptación, confianza, aprecio por las contribuciones o de reconocimiento al progreso y acciones o elementos específicos del comportamiento. Así, el estímulo se convierte no solo en la base del comportamiento positivo sino de la autoestima.
Las formas concretas de estimulación que el programa PECES sugiere para alentar son:
Enfatizar los puntos fuertes, señalando lo que se hace bien.
Demostrar confianza y ofrecer oportunidades.
Tomar en cuenta las aportaciones y opiniones.
Evitar comentarios que sean negativos, sarcásticos o humillantes.
Reconocer el esfuerzo y el progreso tanto como el resultado final.
Evitar comparaciones.
Permitir la resolución de conflictos.
Observar estas pautas, además de darle seguridad y confianza a los hijos, los hace sentirse valiosos, escuchados e importantes dentro de la familia.
.png)



Comentarios